El 25 de Octubre de 1979 se celebró el referéndum del Estatuto de Gernika, aprobado con un 90,3% de los votos favorables de una participación que fue del 58,8% y un voto negativo del 4,71%, así termino el proceso iniciado previamente, de acuerdo con la Disposición Transitoria Segunda de la Constitución Española de 1978, el País Vasco era considerado «Comunidad Histórica» y podía acceder a la autonomía plena prevista en el artículo 151 de la misma.
Ese acuerdo significaba un grado razonable de autogobierno para aquella época, por decirlo de alguna manera un poco descriptiva, aquel estatuto representaba el poder tener una hacienda autónoma aunque esta fuera solidaria con los restantes pueblos del estado,o tener un control de la enseñanza, con la importancia de impulsar el Euskara, o la capacidad de crear medios de comunicación,o la de tener propias fuerzas de orden público entre otros. Lo que significaba un grado razonable de autogobierno valido, para el momento histórico del pueblo vasco en el que se encontraba en ese momento y que se podía o debía convertir en un instrumento útil para qué algunos sectores que por su escepticismo en los resultados que podían lograrse por las vías pacíficas y políticas, habían podido estar afectos moralmente a la estrategia de la violencia y este podía ser un momento valido para que estos sectores después de comprobar que las vías políticas daban o podían dar sus frutos podrían unirse en ese camino exclusivo de a las vías pacíficas y políticas. Por lo que en aquellas circunstancias políticas de 1979 y el riesgo de una democracia frágil obligó a negociar un compromiso muy equilibrado, con responsabilidad y que habría la esperanza de la Paz y las ansias de Autogobierno del pueblo vasco después de la dictadura franquista. Entiendo que el Estatuto de Gernika abrió así una vez más la puerta de la esperanza a la inmensa mayoría de la sociedad vasca que una vez tras otra ha pedido el cese de la violencia.
Desgraciadamente (hablando de Hegoalde) Navarra no pudo entrar en el Estatuto, ya que tras la dictadura, se vuelve a plantear la cuestión del Estatuto vasco, se reproduce en Navarra esa doble opción, que inicialmente aparece equilibrada cuando el PSN (entonces integrado en el PSE) firma, incluso, el llamado Compromiso Autonómico para un Estatuto Común con los nacionalistas vascos, y pierde por poco las primeras elecciones en Navarra (no ayudo la ausencia en las urnas de los votos de la izquierda abertzale ni su repudio de la única opción realista para un estatuto común, en la reciente historia). Aún así se dejaba una puerta abierta a los navarros mediante la disposición transitoria cuarta de la Constitución Española mientras en el propio Estatuto de Gernika se nombra a Navarra desde el articulo dos en el que ya le reconoce el derecho a ser parte del Estatuto. Sin olvidarnos de la disposición adicional que deja bien claro que “La aceptación del régimen de autonomía que se establece en el presente Estatuto no implica renuncia del Pueblo Vasco a los derechos que como tal le hubieran podido corresponder en virtud de su historia, que podrán ser actualizados de acuerdo con lo que establezca el ordenamiento jurídico.”
Así el estatuto con un amplio consenso de partidos políticos cómo UCD,PNV, Euskadiko Ezkerra, PSOE, PCE … y la ratificación de más del 90% de los votos emitidos salió adelante, pero pronto le vendrían leyes como la LOAPA de 1981, o la actitud de los distintos Gobiernos españoles bien fueran de UCD, PSOE o PP, que incumplirían lo democraticamente pactado, y así los sucesivos gobiernos españoles en vez de ir transferiendo las competencias pendientes desde hace ya más de 30 años, se han dedicado a mercadear o negociar las competencias que debían estar ya transferidas para conseguir aprobar sus respectivos presupuestos con la intención de mantenerse en el Gobierno, cómo se ha vuelto a demostrar ahora con las competencias en políticas activas de empleo, recogida en el Estatuto de Gernika, haya sido en estos días objeto de discusión entre el PNV y el Gobierno español en el marco de su negociación de los Presupuestos Generales del Estado español para el año 2011.
Este bloqueo y las ansias del pueblo vasco en seguir aumentando su autogobierno llevó al Parlamento Vasco a ofrecer un nuevo Estatuto que fue democraticamente aprobado con la mayoría absoluta del Parlamento Vasco, sin embargo el Gobierno español ni siquiera quiso discutir el texto y cerro su discusión con un carpetazopor no decir portazo, demostrando así otra vez más cual era su voluntad democrática.
Estos hechos dejan en evidencia al PSOE y al PP empeñados en festejar el 25 de Octubre cuando son quienes han incumplido sistemáticamente este Estatuto y el que no han admitido ni siquiera a debate otro nuevo, que dejaba en evidencia que el actual Estatuto de Gernika ha caducado, por que las leyes básicas promulgadas por las Cortes Generales, han invadido sistemáticamente competencias propias de la CAV, al igual que las interpretaciones del Tribunal Constitucional y sus sentencias, que han cercenado el espíritu y el contenido del pacto de autogobierno a la hora de su aplicación y las fórmulas de recepción del Derecho Europeo, al producirse cesiones de competencias propias sin la contra prestación de participar directamente en las instituciones europeas, revirtiendo así al
Estado un poder de negociación y cogestión que debería corresponder a las instituciones vascas.