La Audiencia Nacional absuelve a los cinco directivos del diario Egunkaria, Martxelo Otamendi, Xabier Oleaga, Txema Auzmendi, Iñaki Uria y Joan Mari Torrealdai, que fueron juzgados en la causa contra Egunkaria donde ya la Fiscalia había retirado la acusación.
20 Febrero 2003
El 20 de Febrero de 2003, siguiendo una orden del magistrado Juan Del Olmo, el director, directivos y varios trabajadores del diario Egunkaria son detenidos y se procede al cierre de las oficinas centrales y delegaciones territoriales del periódico.
Las reacciones son incontables al igual que las muestras de apoyo a los encausados, desde todas las partes llegan las muestras de solidaridad hacia el diario, el único diario que se editaba en Euskara y que es cerrada, viéndose claramente un estimulo político en la decisión de la clausura del mismo y se denuncian casos de tortura entre los detenidos.

egunkaria.info
Diciembre 2006
La Fiscalia pide en diciembre de 2006 el archivo del proceso al no poderse acreditar “ni que el periódico sea fuente de financiación de ETA, ni que sea instrumento de blanqueo de capitales ilícitos procedentes de la banda”, la acusación particular, AVT y Dignidad y Justicia sigue hacia adelante, por lo que se procede a realizarse un Juicio Oral, contra Martxelo Otamendi, Xabier Oleaga, Txema Auzmendi, Iñaki Uria y Joan Mari Torrealdai.
12 de Abril de 2010
La Audiencia Nacional absuelve a los cinco ex-directivos de Egunkaria. (ver sentencia integra).
La sentencia dice que “las acusaciones no han probado que los procesados tengan la más mínima relación con ETA, lo que por sí determina la absolución” además se puede y lamenta “la estrecha y errónea visión, según la cual todo lo que tenga que ver con el euskera tiene que estar fomentado y/o controlado por ETA ” y añade que “No se ha acreditado que parte alguna del capital social u otros recursos fueran de procedencia ilícita” y sostiene que “tampoco se ha acreditado ni directa ni indirectamente que el periódico ‘Euskaldunon Egunkaria’ haya defendido los postulados de la banda terrorista, haya publicado un solo artículo a favor del terrorismo o de los terroristas ni que su línea editorial tuviese siquiera un sesgo político determinado, esto último, además, no sería delictivo”.
Y sobre las torturas la sentencia hace mención a las denuncias de torturas que realizaron los cinco directivos juzgados. De que las declaraciones son compatibles con los informes médico-forenses emitidos tras ser reconocidos en el centro de detención, “si bien el Tribunal no puede llegar a conclusiones jurídico penalmente relevantes sobre el particular salvo constatar que no hubo un control judicial suficiente y eficiente de las condiciones de la incomunicación”.
La absolución confirma lo que la mayoría de la sociedad vasca ha dicho desde que se produjo el cierre del diario, que éste se produjo única y exclusivamente por el interés político del Gobierno español y que se realizó sin una sola prueba que avalara el cierre, las detenciones y el juicio.
Y por último ahora quien repara todo lo sucedido en estos 7 años…




