Desde estas lineas quiero mostrar mi alegría y mandar un abrazo a los familiares y amigos de los marineros del Alakrana.
Se ha guardado mucho silencio sobre este tema y parece ser que el Gobierno se merece un tirón de orejas por un comportamiento torpe que seguramente ha puesto en peligro las vidas de los tripulantes o por lo menos que han complicado la situación, pero a pesar de todo eso hoy es un día de alegría, tras la puesta en libertad de los marineros del Alakrana y a partir de ahora habrá que que hacer de una vez por todas todo lo posible para que este tipo de situaciones no se vuelvan a repetir en el futuro.
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