Desde Amnistia Internacional me han enviado esta información sobre el caso de una mujer iraní, Sakineh Mohammadi, condenada a muerte por lapidación.
Su crimen también lo has oído más veces, “adulterio estando casada”. Anteriormente había recibido 99 latigazos por “mantener una relación ilícita”.
Como ha ocurrido en otros casos, el juicio fue injusto y sin garantías. El abogado de Sakineh ha pedido a la Comisión de Amnistía e Indulto iraní que revise su causa. Si esta comisión rechaza su petición, Sakineh será lapidada.
Por mucho que se repitan estos abusos contra el derecho a la vida, Amnistía Internacional no se resigna. Todo lo contrario, pide que exijas a las autoridades iraníes que no ejecuten a Sakineh y que suspendan todas las ejecuciones por lapidación.
Amnistía Internacional pide también que reenvíes este mensaje a todas las personas que puedas. Según Amnistía Internacional nuestras voces unidas pueden parar las piedras y salvar su vida. No es la primera vez que gracias a la presión internacional se han conmutado condenas a lapidación.





