Hoy hace cinco años del comienzo de la guerra en Irak. Cinco años han pasado desde la invasión a Irak encabezada por Estados Unidos. Y cinco años después el país sigue sumido en el caos. La situación de los derechos humanos es desastrosa, predomina un clima de impunidad, la economía está por los suelos y la crisis de refugiados no para de crecer, como cita Amnistia Internacional en su página Web.
Muchos nos acordamos de aquellas movilizaciones que se hicieron en cada ciudad o pueblo, aquel clamor popular en contra de la barbaridad que era la guerra. Mi amigo Josu también recuerda en su blog la tan desgraciada efeméride, efeméride que nos recuerda las muertes injustas originadas por está cruel guerra, la guerra que nos intentaron justificar aludiendo a la posesión del Gobierno Iraquí de las famosas armas de destrucción masiva, armas de destrucción masiva que cinco años después brillan por su ausencia o mejor dicho por su inexistencia. Ese Gobierno Estadounidense que comenzó asegurando de que Irak poseía armas de destrucción masiva, posteriormente cambio la palabra “posesión”, por “capacidad para producir” y finalmente renombrar una “guerra contra el terror y en contra de las armas de destrucción masiva” en una “guerra preventiva”. Al no existir esas armas de destrucción masiva que supuestamente iban a ser vendidas a los terroristas, ese argumentó queda completamente desechado.
Otro motivo que sonó mucho hace cinco años fue combatir el terrorismo, una forma un poco extraña de combatir el terrorismo la verdad, como dijo Michael T. Klare, “… Si algo de esto fuera cierto, la invasión a Irak tendría sentido desde cualquier punto de vista antiterrorista sea así. Lo que ocurre es que no hay evidencia de que sea así; en realidad, ocurre lo contrario. Hasta donde sabemos de Al Qaeda y otras organizaciones por el estilo, el objetivo de los extremistas es derrocar cualquier gobierno en el mundo islámico que no se adhiera a una versión fundamentalista del Islam, y remplazarlo por uno que cubra los requisitos. El régimen del partido Baath en Irak no cumple con los criterios; así, conforme a la doctrina de Al Qaeda, debe ser barrido, junto con los otros deficientes gobiernos de Egipto, Jordania y Arabia Saudita. De aquí se deriva que cualquier esfuerzo estadunidense por derrocar a Saddam Hussein y remplazar su régimen con algún otro gobierno secular -apoyado por el poder militar de Estados Unidos- no disminuirá la ira de los extremistas, la encenderá…” (ver artículo).
También se habló de instaurar un régimen democrático en Irak, ¿régimen democrático? Echándole un breve vistazo al informe de Amnistía Internacional nos daremos cuenta que Irak a día de hoy no es un referente democrático
A día de hoy el ex presidente del Gobierno Jose María Aznar sigue defendiendo la participación en guerra de Irak e incluso asegura que “volvería a hacer lo mismo” y que en Irak a día de hoy hay “libertad” y la “seguridad es mejor” (ver aquí), parece ser que no tiene tiempo para ver las noticias que hablan de ataques, muertes, atentados, caos etc…




