El sábado desgraciadamente no pude acudir a Bilbo para estar presente en la multitudinaria manifestación en protesta por la condena a Juan María Atutxa, Gorka Knorr y Kontxi Bilbao, y en defensa de las instituciones vascas.
Había que estar en Bilbo y aunque mi cuerpo no estuviera presente mi “alma” allá estaba en defensa de nuestras instituciones, y condenando el ataque al parlamento y el ataque a la separación de poderes. Esto no es más que otra clara intromisión en nuestras instituciones, y ya van unas cuantas y según parece las que faltan.





