Leyendo ayer el Noticias de Navarra, leí atónito las declaraciones vertidas por el arzobispo de Pamplona, Francisco Pérez. Quien hizo unas duras declaraciones en contra de la ley de la memoria histórica a la que tachó de “ley innecesaria” y pidió a las victimas del franquismo que “olviden” lo ocurrido.
Hay que recordar que solo en Navarra hubo más 3000 victimas mortales a manos del franquismo, y las palabras del arzobispo son las siguientes “La Historia, guste o no, es lo que sucedió y no va a cambiar por hacer una ley. Además, se distorsiona la Historia”, “Surgirán problemas: ¿Qué hacemos con los pantanos, con el Valle de los Caídos, con Paracuellos?” o “Lo mejor es que no se lleve a cabo dicha ley. Volver la mirada atrás es inútil y no conviene”.
A este señor habrá que recordarle que a día de hoy se están canonizando a sacerdotes fusilados en la guerra civil, mientras a los civiles y sacerdotes fusilados por los franquistas no se les tiene ningún recuerdo. ¿Solo tiene que olvidar o perdonar unos? ¿Solo se les puede reconocer a algunos? Señor arzobispo, es usted el que carga contra la ciudadanía y el que crea problemas, usted con estas declaraciones hace daño a los familiares las victimas y no me refiero a las que están en mausoleos o en el Valle de los Caídos, sino a los que se quedaron en las cunetas o se encuentran en fosas comunes sin reconocimiento alguno.





