La Aste Nagusia o Semana Grande donostiarra llegó ayer su fin. La verdad es que no he parado, he estado en la copa de Oro, Barricada, Oskorri, en el Festara de Gaztelubide, viendo a los gigantes y cabezudos, escuchando al orfeón en la Salve Solemne, en la verbena, en la plaza Constitución escuchando el increíble concierto de la Tirri-Tarra, en el cañonazo, en el fabuloso y ya tradicional alarde de txistularis…
La fiestas de Donostia durante el año son muy diversas, San Sebastián, Caldereros, las Euskal Jaiak… pero ha esta Semana Grande le falta un poco de ambiente, no es que los donostiarras seamos sosos sino que nos identificamos más con el día de San Sebastián que con la Semana Grande. Bueno también puede ser que a la Semana Grande le falte un puntito de algo, la gente no participa igual que en otras fiestas donostiarras y algún motivo habrá. Yo hecho en falta alguna cosa en Semana Grande más Txoznas que antiguamente ya había, en campeonato de Velo mares que en su última edición quede segundo con mi amigo Ion… Por cierto y hablando de Txoznas el Sabado que viene me voy a la Aste Nagusia de Bilbo ha ayudar a mis amigos de la Txozna (allí dicen Txosna) de Aberrigintzan. Bueno en definitiva que ante nosotros tenemos una Semana Grande muy variada pero que le faltan cosas que animen a la ciudadanía a participar un poco más.




