El juez de la audiencia nacional Del Olmo ordenó a petición de la fiscalía que se retire de los quioscos y librerías el último número de la revista satírica el jueves por delito de injurias a la Corona.
Del Olmo ordenó asimismo a las Jefaturas Superiores de Policía correspondientes la retirada de todos y cada uno de los ejemplares de los 5.000 puntos de distribución que en España tiene el jueves y la recogida de los moldes de la publicación en las sedes de la editorial en Madrid y Barcelona. Por lo que la revista ha quedado “secuestrada”.
Al final por mucho que pasen los años hay muchas cosas que no cambian, ya que se puede hacer tiras cómicas con un trabajador que se levanta a las 6 de la mañana para ir a trabajar y con sus impuestos sustentar a la corona, pero no se pueden hacer tiras cómicas sobre la corona. Esto es lo que marca la constitución española tan venerada por muchos, una diferencia de clases sin igual aunque algunos medios de comunicación tilden a la realeza española de “campechana”. Se ven las injurias de forma distinta depende de a quien vayan dirigida y con la corona española parece ser que no hay libertad de expresión que valga.




