Ayer los que estuvimos en Valencia fuimos testigos del descenso de la Real en un viaje que para los que hoy teníamos que madrugar se hizo durísimo.
Las calles de Valencia estuvieron teñidas de los colores Txuri-Urdin y la afición no dejo de apoyar al equipo en ningún momento y menos aún cuando al concluir el encuentro estábamos ya descendidos.
Al finalizar el encuentro los jugadores cabizbajos vinieron a saludarnos al lugar donde nos encontramos marchándose posteriormente al vestuario. Pero ninguno de los asistentes Donostiarras abandonamos el terreno de juego y con gritos como “volveremos, volveremos” o “el año que viene, volvemos a subir” los jugadores tuvieron que salir del vestuario para volver a saludarnos momento en que jugadores y afición nos fundimos en una salva de aplausos y gritos entre sollozos de “Real, Real”.
Los jugadores que posiblemente no sigan en la Real también tuvieron su pequeño homenaje ya que la afición se volcó con ellos y no paró de corear sus nombres.
Por le que aquel “viejo ascensor” que parecía ya olvidado tendrá que volver a funcionar y esperemos que lo más pronto posible se vuelva a parar en primera división.




